Nuevos módulos de energía solar por concentración

< Las fuentes alternativas de energía están en constante evolución. Los científicos y los fabricantes están tratando de encontrar mejores productos que sean fáciles de usar y económicos. El gobierno está elaborando políticas que fomentan el uso de fuentes alternativas de energía. Investigadores, empresarios y personas comunes están ideando sus propias formas de utilizar fuentes de energía limpias y ecológicas. Casi todos los días leemos sobre alguna innovación en el área de la energía alternativa de una universidad u otra. Recientemente, La Universidad de Lleida ha diseñado un módulo de energía solar por concentración que produce calor, frío y electricidad. La característica única de estos módulos de energía solar es que pueden integrarse en fachadas o tejados de edificios. En este proyecto intervienen Daniel Chemisana, miembro del grupo de investigación en Agrometeorología y Energía para el Medio Ambiente, Manel Ibáñez y Joan Ignasi Rosell. Tanto Manel Ibáñez como Joan Ignasi Rosell son profesores de la Universidad de Lleida.

>El equipo ha desarrollado un sistema modular termofotovoltaico con una concentración solar de diez soles. La concentración solar de diez soles significa que sólo se necesita una décima parte de la superficie activa de un sistema estándar para producir la misma energía. Esta energía puede ser en forma de electricidad, calor o ambos simultáneamente. Se entiende que la reducción de la superficie de las células solares usadas puede llevar a una reducción del coste de los paneles solares. La ventaja añadida es que esta nueva tecnología puede generar frío conectando una bomba de calor al sistema. Ya han solicitado una patente internacional para este sistema.

¿Cómo este equipo de investigación fue capaz de reducir el área superficial sin comprometer la cantidad de generación de energía? Una lente estacionaria y una placa de absorción lineal son los principales componentes del sistema de concentración. La lente y una placa absorbente lineal ayudan a concentrar la luz solar para generar energía. Este sistema de concentración es el responsable de reducir el espacio que hasta ahora se necesitaba con las placas tradicionales. Cabe señalar que los platos tradicionales se mueven en busca de la luz del sol.

Rosell también hizo hincapié en la integración arquitectónica que es la USP de este módulo. Estos módulos pueden instalarse tanto en cubiertas como en fachadas, lo que reduce definitivamente su impacto visual. Estas placas se pueden colocar en tejados, en el cierre de bloques de hormigón o de ladrillo. Actuarán como muro cortina en las fachadas o como parte de las barandillas de las terrazas. Puede llamarlos «la segunda piel de su edificio». Este módulo es útil para edificios residenciales, empresas o granjas.

¿Por qué hay que optar por este modelo? Según Rosell, además de formar una segunda piel para un edificio, este dispositivo también demuestra la eficiencia global de la conversión de energía. La tasa de conversión podría superar el 60%. Los investigadores de la Universidad de Lleida esperan que el producto pueda fabricarse a escala comercial en un año si las empresas muestran una respuesta positiva a esta tecnología. El prototipo ha sido financiado por el CIDEM y cuenta con el apoyo del Trampolín Tecnológico de la Universidad de Lleida.

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